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Nothing But Thieves prendió al Parque Fundidora con una de las presentaciones más electrizantes Tecate Pa’l Norte 2026

El segundo día de Tecate Pa’l Norte 2026 trajo consigo una de esas presentaciones que le recuerdan a uno por qué vale la pena pararse horas bajo el sol para ver a una banda en vivo. Nothing But Thieves se apoderó del escenario Tecate Original este sábado y entregó un show lleno de potencia, emoción y una energía que no bajó ni un segundo. El rock alternativo británico se hizo presente con todo y una audiencia masiva que no dejó de crecer conforme avanzaba el set.

Para quienes aún no los tienen ubicados, Nothing But Thieves es una banda formada en 2012 en Southend-on-Sea, Essex, Inglaterra, integrada por Conor Mason (voz y guitarra), Joe Langridge-Brown (guitarra), Dominic Craik (guitarra, teclados y producción), Philip Blake (bajo) y James Price (batería). Cinco músicos que desde sus inicios han construido un sonido que equilibra la intensidad del rock con la sensibilidad del indie y una accesibilidad pop que los ha llevado a conectar con públicos enormes alrededor del mundo. Firmaron con RCA Records en 2014 y un año después lanzaron su álbum debut homónimo, que los puso en el mapa de la escena alternativa británica.

Su trayectoria discográfica es de esas que van siempre en ascenso. Tras el debut llegó “Broken Machine” (2017), que alcanzó el número 2 en el UK Albums Chart y consolidó su reputación como una banda capaz de llenar arenas. Después vino “Moral Panic” (2020), un disco que exploró la ansiedad colectiva del momento con una contundencia sonora que les ganó aún más seguidores. Pero el verdadero salto llegó con “Dead Club City” (junio 2023), su cuarto álbum de estudio y el primero en alcanzar el número uno del UK Albums Chart. Un disco conceptual ambientado en un club exclusivo y distópico que fue votado por los radioescuchas de BBC Radio 1 como el Disco Más Caliente del Año, superando a artistas como Miley Cyrus, Olivia Rodrigo y Doja Cat. El álbum fue producido por el propio Dominic Craik junto a Jonathan Gilmore (conocido por su trabajo con The 1975 y Rina Sawayama) y fue grabado en una casa de campo en Essex donde la banda se encerró durante meses. Singles como “Welcome to the DCC”, “Overcome”, “Tomorrow Is Closed” y “Futureproof” se convirtieron en himnos que suenan en festivales de todo el planeta. En 2024 lanzaron la versión Deluxe con cinco tracks adicionales y posteriormente una Extended Deluxe con 19 canciones en total, expandiendo aún más el universo de Dead Club City.

La voz de Conor Mason es, sin duda, el arma más poderosa de esta banda. Quien lo ha escuchado en vivo sabe que no estamos exagerando: su rango vocal es impresionante, capaz de pasar de un susurro emotivo a un grito desgarrador en cuestión de segundos, y en el escenario transmite con una intensidad que te atrapa desde la primera nota. Las reseñas de sus shows en vivo coinciden en algo: verlos en directo es una experiencia que te convierte en fan de por vida. Y hoy en Monterrey no fue la excepción.

Conor abrió la comunicación con el público con un “¡Pa’l Norte! ¿Cómo estamos esta noche?” que detonó un grito unísono de la multitud. Lo que siguió fue un setlist que recorrió lo mejor de su catálogo con énfasis en el material de Dead Club City. Sonaron “Futureproof”, ese tema que arranca con una urgencia que te pone los pelos de punta; “Is Everybody Going Crazy?”, uno de sus singles más reconocidos de la era Moral Panic que aborda el desconcierto colectivo con un gancho irresistible; y “Wake Up Call”, que puso a brincar y cantar a todo el público presente. Las grandes pantallas del escenario mostraban a los integrantes en blanco y negro, creando una atmósfera visual que complementó perfectamente la intensidad del sonido.

Lo más impresionante fue ver cómo la gente no dejaba de llegar. Conforme avanzaba el show, la audiencia frente al Tecate Original seguía creciendo, y los que se acercaban por curiosidad terminaban quedándose atrapados por la fuerza del directo. Nothing But Thieves es de esas bandas que no necesitan una producción excesiva para conquistar un escenario de festival: les basta con su música, la voz de Conor y la potencia de una banda que toca como si cada show fuera el último. Cada músico aporta algo esencial: las guitarras de Langridge-Brown cortando el aire, los teclados y la producción de Craik creando texturas envolventes, el bajo de Blake manteniendo todo firme y la batería de Price marcando un pulso que se siente en el pecho.

Si te quedaste con ganas o si lo que leíste aquí te convenció, hay una buena noticia: Nothing But Thieves tiene programado un concierto en la Ciudad de México el próximo 31 de marzo en el Pepsi Center WTC. También continuarán su recorrido por festivales internacionales durante 2026, incluyendo presentaciones en Londres y Edimburgo. Son una banda que hay que ver en vivo al menos una vez en la vida, y hoy en Pa’l Norte quedó más que claro por qué.

Si aún no los escuchas, empieza por “Futureproof”, “Is Everybody Going Crazy?” y “Overcome”, y después dale play completo a Dead Club City. Es de esos discos que se escuchan de principio a fin sin saltar una sola canción. Nos lo van a agradecer.

Nos vemos en el Parque Fundidora. El día 2 sigue dando de qué hablar. ????

Fotos y cobertura: Conciertos Encore / Apodaca Group / Tecate Pa’l Norte